La calidad del café, calculada.
No estimada.
El factor de rendimiento se calcula como 17.500 ÷ gramos de almendra sana en una muestra de trilla de 250 g: los kilos de café seco necesarios para producir un saco de 70 kg de excelso. En el análisis de calidad, BeanFlux registra el factor final del lote y aplica el ajuste de precio como lo maneje su comercializadora, en COP/kg sobre el mismo registro del lote.
Sin sistema, la calidad se pierde entre el recibo y la venta
El factor de rendimiento determina cuánto paga y cuánto gana. Manejarlo mal no es un error menor.
El factor se calcula con tablas impresas que no siempre están actualizadas.
Un punto de error en el factor cambia el precio de toda la compra, y nadie lo detecta hasta la liquidación.
Pergamino húmedo y seco se mezclan en el mismo registro.
Al liquidar, el costo real por calidad se diluye porque el registro no distingue qué se recibió ni en qué estado.
El análisis de defectos vive en un cuaderno, separado del lote.
No hay trazabilidad entre la calidad registrada y el lote que se despacha semanas después.
El ajuste de precio se hace a mano, lote por lote.
Convertir el factor final en pesos, con la regla que maneje su comercializadora, es una cuenta rápida que se repite en cada compra. Rápida no quiere decir que no se equivoque.
Del factor al precio final, en cinco pasos
El dato de calidad entra una sola vez y queda vinculado al lote para siempre. Usted decide qué tanto automatiza el sistema y de dónde sale cada cifra.
El contrato fija el factor objetivo
Cada producto entra con su factor objetivo según el contrato: por ejemplo 94.0. Es la referencia contra la que se evalúa el lote.
Se ingresa el factor de rendimiento
El operario registra el factor final del lote, por ejemplo 90, contra la base del contrato. En factor de rendimiento menos es mejor: un lote por debajo de la base rinde más excelso por carga.
El factor final ajusta el precio
Cada comercializadora premia o castiga el factor a su manera, y BeanFlux no impone ninguna. Configure el ajuste como lo maneje su operación, en porcentaje o en pesos, y el sistema lo aplica sobre el precio base, anclado al precio del día o al del contrato.
Análisis físico contra sus límites
Humedad, pasilla, broca, grano pelado y los defectos que su comercializadora mida. Si un lote se sale de norma, lo sabe antes de aprobar el precio, no cuando ya lo pagó o cuando el comprador lo devuelve.
Marcar como evaluado
Al aprobar, el precio queda registrado, el lote pasa a inventario con su factor y se actualiza el saldo del proveedor. Todo trazado con usuario y hora.
Calidad trazable desde la báscula hasta el contrato
BeanFlux registra los atributos de calidad de cada lote en el análisis de calidad y los arrastra automáticamente a lo largo de toda la operación.
El ajuste de precio lo define usted
Ninguna comercializadora premia el factor igual que la de al lado. Configure el ajuste como lo maneje su operación, por punto o por rango, en porcentaje o en pesos por kilo. El sistema no trae una fórmula puesta de fábrica.
Ajuste automático u opcional
Deje que el sistema aplique su ajuste al registrar el factor, o déjelo en manos del operario al hacer el QC. Las dos formas conviven.
Precio anclado al día o al contrato
El precio base puede anclarse al precio del mercado del día o al del contrato. El operario ve de dónde sale cada cifra, y al evaluar el precio queda registrado.
Límites de defectos configurables
Humedad, pasilla, broca, grano pelado y los defectos que su comercializadora mida: cada uno con su límite. El sistema avisa cuando un lote excede, antes de aprobar.
Vea cómo su factor se convierte en precio
Le mostramos cómo BeanFlux registra calidad, aplica su ajuste de precio y bloquea el precio de compra en una demo de 20 minutos.
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